Ante la situación que estamos viviendo originada por el coronavirus (COVID-19), pedimos a Jesús Lucas, pediatra del Hospital General de Castellón, que escribiera algo relacionado con el tema para Castellón Kids. Y a pesar de los estresantes momentos que están viviendo estos días todos los profesionales de la salud, aquí tenéis lo que nos cuenta sobre la manifestación del coronavirus en los niños y su reflexión sobre la situación, lo que le agradecemos muchísimo.

 

Coronavirus y niños. Castellón Kids

 

Mi amiga Noelia me ha pedido que escriba una entrada sobre el coronavirus para los seguidores de Castellón Kids. Aunque las personas que me conocen bien saben que no soy muy ducho en esto de comunicar, finalmente he accedido a escribir algunas de mis reflexiones.

El SARS-CoV-2 es un virus nuevo que emergió en Wuhan, Hubei (China) en diciembre de 2019 y es el causante de la enfermedad Covid-19 (coronavirus disease) declarada como pandemia por la OMS hace unos días. El espectro de manifestaciones clínicas que produce en adultos es muy amplia, desde pacientes asintomáticos o paucisintomáticos (80%) hasta pacientes con síndrome de distres respiratorio agudo (dificultad respiratoria) que precisa de soporte respiratorio con ventilación mecánica. Las manifestaciones clínicas más frecuentes en adultos sintomáticos son fiebre, malestar, tos seca y sensación de falta de aire.

¿Qué ocurre con los niños? Pues los niños también se pueden infectar, sin embargo, presentan manifestaciones clínicas menos graves que los adultos e indistinguibles de la sintomatología que puede producir un resfriado común (fiebre, tos, rinorrea, diarrea), por lo que su diagnóstico desde el punto de vista clínico es un reto para los pediatras. Afortundamente, no se han publicado casos graves ni fallecimientos en niños a causa del coronavirus, sin embargo, sí tienen capacidad de transmitir la infección a través de sus secreciones respiratorias, heces y orina. Se ha comprobado, incluso, que la eliminación del virus en las secreciones respiratorias y en las heces es más prolongada en los niños con síntomas leves que en los adultos, lo que supone un gran desafío para el control de la enfermedad.

Toda esta información es ampliamente conocida por todo el mundo y “bombardeada” a diario por los medios de comunicación. No obstante, me gustaría hacer una reflexión. En los últimas días, y siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, hemos notado un descenso considerable en las visitas de urgencias de pediatría, acudiendo a ellas solo los niños que verdaderamente lo necesitan, permitiendo una atención más adecuada y personalizada.

La pandemia por coronavirus verdadaremente constituye un desafío para las autoridades sanitarias y cada uno debemos aportar nuestro granito de arena pero, como todo en la vida, existe una vertiente positiva. La concienciación de que los recursos sanitarios son limitados ha sido ampliamente adquirida por la ciudadania. El ser humano ha demostrado a lo largo de la historia que tiene suficiente capacidad para enfrentarse con responsabilidad a situaciones como la que se nos presenta.

Esta pandemia que, probablemente, afectará a una proporción elevada de la población mundial, pasará de largo. La cobertura universal de nuestro sistema de salud, así como el nivel de competencia de sus profesionales, es fundamental en situaciones como esta y así debe ser reconocida. Espero, personalmente, que podamos aprender de esta situación y mantengamos esta misma actitud respecto a un uso racional de los recursos asistenciales en beneficio final de los usuarios que verdaderamente lo puedan necesitar.